El público quiere que las historias digitales le informen, pero también quiere sentir curiosidad, sumergirse en las historias, inspirarse y conectar con ellas. Esto es lo que diferencia la narración de otros tipos de contenidos, y lo que le confiere un papel tan importante en la implicación de los usuarios y la creación de comunidades en el sector del patrimonio cultural.
Estos siete consejos son un valioso recurso para los profesionales e instituciones del patrimonio cultural que quieran desarrollar su capacidad de compartir sus historias en línea con éxito. Fueron desarrolladas en 2021 por un grupo de trabajo de Europeana sobre 'Europeana as a powerful platform for digital storytelling' (Europeana, una potente plataforma para la narración digital), y se han trasladado al Digital Storytelling Festival de Europeana.
Siete consejos para contar historias digitalmente
1. Sé personal
Las historias personales pueden dar vida al pasado y ayudar a la gente establecer un nivel emocional con la historia. Plantéate el significado humano de los objetos y yacimientos culturales.
2. Sé informal sin rebajar el nivel
La gente quiere aprender, pero la jerga técnica puede desanimar. Siempre que el contenido esté bien documentado, el formato de la historia puede ser experimental y lúdico.
3. Cuenta historias ocultas
¡Hay tantas historias culturales por contar aún! Al elegir los temas, ten en cuenta quién falta en la imagen, e intenta dar voz a personas y comunidades diversas.
4. Ilustra tus argumentos
Puede ser difícil conectar con largas narraciones escritas u orales. Interrumpir la historia con material visual (o audios) y dedicar tiempo a reflexionar sobre ello puede enriquecer la experiencia.
5. Añade puntos de referencia
En la narración digital (especialmente si se hace en una plataforma compleja), una estructura clara es esencial. La navegación debe ser sencilla, para que el visitante sepa dónde se encuentra en cada momento.
6. Sé específico
Los temas específicos también pueden atraer a un público amplio. Empieza por un detalle concreto que constituya el núcleo de la historia y, a continuación, pasa a la visión de conjunto. Las historias personales y las imágenes bien elegidas pueden ayudar a mantener la atención.
7. Sé evocativo
Los relatos de historia cultural deben basarse en hechos reales, pero eso no significa que tengan que ser un hueso duro de roer. Usa términos descriptivos, e invita al espectador a situarse en la escena.
